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martes, 26 de mayo de 2015

Los 10 mandamientos del guionista


No, no son los de McKee. Yo sé que son los más famosos, quizás solo un poquito menos que los que diosito talló en unas piedrotas en aquélla última película de Ridley Scott (un diosito niño y muy berrinchudo), pero estos 10 mandamientos son míos. Entiendo muy bien que al hacerlos prácticamente me estoy comparando con McKee, o hasta con diosito mismo, pero bueno, uno tiene que echarle ganas.

Lo cierto es que estas no son más que 10 recomendaciones que yo le haría a cualquier guionista que ande por ahí, y a las que yo mismo debería hacer caso de vez en cuando. Estos “mandamientos” tienen más que ver con el oficio del guionista que con su trabajo en el desarrollo del guión. Aquí los tienen, pues, explicaditos y todo:

1. Terminarás tu guión
Si ya estás aquí y decidiste emprender la aventura de escribir una película, ¡acábala! No hay de otra.

2. Te asumirás como cineasta, no como escritor
Escribir un guión es hacer una película, que nadie se atreva a decir lo contrario. El cine es cine desde el papel, ahí están ya los personajes, las situaciones y la historia, pero también están los planos, el ritmo y el montaje. El guionista es un cineasta.

3. Conocerás tus herramientas
No me refiero a las herramientas físicas como tu computadora, tu software de escritura, o tu máquina de escribir (si eres jipster o viejito), sino a las herramientas narrativas. Y no narrativas así, a secas, sino las propias de la narrativa cinematográfica, como la elipsis, el flashback, el flash forward, la voz en off, el montaje, etc. TODAS ellas son válidas, siempre y cuando estén bien utilizadas.

4. Usarás el formato, pero con rebeldía
Empecemos por aceptar que tú no eres Bergman. Así que, si no acabas de ganar un Oscar o algún premio muy choncho en Cannes, ni tampoco eres hijo(a) o amante de algún millonario que pagará por tus películas y comprará todos tus guiones aunque estén escritos como diosito te dio a entender, el correcto uso del formato es tu mejor carta de presentación. ¿A qué me refiero con que lo uses con rebeldía? Pues a que no te limites demasiado. Tu escritura no tiene que ser tan telegrafiada y tus oraciones tan cortas y simples como dicen. Dale tu toque, haz que la lectura sea agradable y no parezca solo una serie de instrucciones (luego dicen que los guionistas escriben feo, pero porque así nos hacen escribir).

5. Estructurarás
Pienso, al igual que muchos, que el guión es estructura. Hay por ahí quienes se quejan y hasta se burlan de los plot points, de los incidentes incitadores, del clímax, de los tres actos, de los cinco actos, de los 15 tiempos, y en general de los manuales que proponen alguna estructura para que tu película funcione. Yo, a diferencia de ellos, no creo que estas estructuras sean una camisa de fuerza que limite tu creatividad, sino que más bien son una red de seguridad que ayuda a explotar toda esa creatividad, sin que termine desbordándose. Usa la que te convenga más. Modifícala, quita algunas partes, agrega otras, propón una nueva, pero SIEMPRE estructura tu historia cinematográfica.

6. Investigarás
La experiencia vital es siempre importante. Escribir de lo que sé es lo más honesto y auténtico, algo que nunca debe perderse, pero aún así, escribir cine te invita siempre a explorar nuevos territorios, quizás no solo nuevos para ti, sino también para tu público. Así que investiga, todo lo que debas y todo lo que puedas, para que el universo que construyas pueda vivir sin la ayuda de algún aparato de respiración artificial.

7. No buscarás estilo
Cada uno de nosotros tiene una forma única de ver las cosas, una “visión del mundo” propia que se refleja directamente en lo que hacemos, en lo que pensamos, en lo que opinamos y en lo que escribimos. Cada visión se ha construido con nuestras experiencias, nuestro contexto, nuestros viajes, nuestras charlas, nuestra formación, nuestras lecturas y muchas cosas más, por lo que se vuelve irrepetible e inimitable. Cuando escribes tu guión, ahí estás tú, sin más. Eso es estilo, no hay necesidad de buscarlo.

8. Pedirás otras opiniones
Le darás a leer tu guión a algún amigo guionista, o a algún amigo dentista, o a algún amigo taxista. A quien sea, a quien le tengas confianza y de quien quieras (y necesites) su retroalimentación. Hay muchas cosas que tú no puedes ver en tu propia película y que para los demás resalta con fluorescente. Tienes que reconocerlas tú también. Si puedes, entra en algún taller y trabaja ahí tu película durante un tiempo, nutriéndote de los comentarios de tus compañeros. Es de lo más saludable.

9. Leerás otros guiones
Está muy bien que leas muchas novelas, cuentos, ensayos y obras de teatro, y que además veas un montón de películas, pero que no se te ocurra escribir guiones sin aparte de todo eso LEER OTROS GUIONES. Solo con esta práctica podrás entender cómo solucionar muchas cosas y cómo poner correctamente a las palabras en función de las imágenes.

10. No entregarás el primer tratamiento
Esta no es más que mi variación de la última de McKee (no me quería ver tan pirata): "Reescribirás". Creo que está muy claro, ¿no? Ningún primer tratamiento debe considerarse como un guión terminado, ¡nunca! Es una valiosa victoria, sin duda, pero aún nos falta mucho camino.


Columna para Plot Point.

martes, 19 de mayo de 2015

Los guiones nominados al Ariel


La relación del cine mexicano con el premio Ariel es muy curiosa, está basada en el más puro y vibrante amor-odio. En nuestros días es común percibir de parte de ese grupo de artistas, realizadores y productores de cine al que se le suele llamar “la industria” (o entre ellos suelen llamarse así) cierto desdén por la estatuilla y por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), institución que la otorga a lo mejor del cine nacional desde 1947. Al parecer hay una regla no escrita que dicta que lo cool es que no te importe mucho este premio. Pero que no se deje engañar nadie, por favor, pues estando un poquito más cerca de esta “industria” pronto te das cuenta de que los cineastas mexicanos sí quieren un Ariel. Los que ya lo ganaron, lo presumen, y los que no son nominados, hacen berrinche.

Quizás sea un poco injusto limitar esta conducta únicamente hacia el premio Ariel, pues en realidad podemos ver que se replica para prácticamente todos los premios que se otorgan en prácticamente cualquier ámbito. Aún así es cierto que hay una apatía muy particular por el Ariel y por la AMACC, no solo de buena parte de la comunidad cinematográfica, sino de los propios miembros de la Academia, lo cual se demuestra con la ausencia de inscripción de algunas películas y la baja participación de los académicos en los procesos de selección de nominados y ganadores.

Esta apatía parece venir en respuesta a varias circunstancias. La primera de ellas, que la Academia no parece encontrar nunca el rumbo correcto, pues su dinámica puede cambiar mucho de un presidente a otro y dependiendo, sobre todo, del presupuesto con el que cuente en cada ocasión. Presupuestos siempre muy por debajo de lo que requeriría una Academia de este tipo, lo cual ha limitado sus actividades prácticamente a la entrega anual del Ariel (algo de lo más criticado).

La segunda, es que gran problema del Ariel sigue siendo su poco reconocimiento entre el público. La AMACC ha sido señalada muchas veces por su desdén hacia las películas nacionales que llegan a hacer ruido en la taquilla, mismas que no encuentran lugar (casi nunca) entre sus nominadas. Los que hacen este señalamiento argumentan que esa es la razón por la que el gran público no reconoce al Ariel como el mayor premio del cine mexicano. Es una idea ridícula, pues gran parte de estás películas no tiene ni por asomo la calidad necesaria para ser reconocidas por la Academia, lo único que podrían aportarle es celebridades a la alfombra roja de la ceremonia y un poco más de prensa. Hay quienes, aunado a esto, critican justamente el poco glamour de la gala de entrega y lo aburrida que ésta resulta. Otro argumento válido, pero poco relevante. El que el público hoy no conozca al Ariel (una película certificada por una nominación o ganadora de la estatuilla no le concede mucho mientras se oferta en la cartelera) es consecuencia de muchos otros males de los que está plagado nuestro cine y que se arrastran uno tras otros en un letal efecto dominó. Y me refiero, claro, a males como la falta de interés en el público por parte de la mayoría de los realizadores cinematográficos, la injusta distribución y exhibición del cine mexicano en nuestras salas y un prejuicio general por las películas hechas en México.

Y por último hay que señalar la actual existencia de muchos otros premios para el cine mexicano como, por ejemplo, la Diosa de Plata otorgada por el grupo de Periodistas Cinematográficos de México (PECIME), el premio de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (CANACINE) o el recién creado Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Además, claro, de los premios para el cine nacional que otorgan los festivales de cine como el de Morelia, Guanajuato, Guadalajara (Premio Mezcal), Los Cabos, y un largo etcétera.

A pesar de todo esto, algo podemos concluir sin temor alguno a la equivocación: el premio Ariel es el más importante y de mayor prestigio del cine mexicano.

El Ariel ha contado desde su primera edición con una categoría dedicada a reconocer a los mejores guiones. El primer guión (adaptado) en ganar el Ariel fue La barraca, escrito por Libertad Blasco Ibáñez, quien compartió la nominación con Carlos Velo, Emilio Fernández y Mauricio Magdaleno por el guión de Entre hermanos.

A partir de su segunda entrega, el Ariel tiene ya dos categorías para reconocer a los guionistas: Mejor Guión Adaptado y Mejor Argumento Original. Aquí los ganadores fueron José Revueltas por La otra (adaptado) y Alejandro Galindo por Campeón sin corona (original).

A lo largo de su historia, desde 1947 hasta la fecha (aunque fueron suspendidos entre 1958 a 1972) y con un total de 56 entregas realizadas, han sido reconocidos con el Ariel guiones tan importantes como Río escondido(de Emilio Fernández y Mauricio Magdaleno), Una familia de tantas (de Alejandro Galindo), Los olvidados (de Luis Buñuel y Luis Alcoriza), El castillo de la pureza (de Arturo Ripstein y José Emilio Pacheco), Mecánica nacional(de Luis Alcoriza), Presagio (de Luis Alcoriza y Gabriel García Márquez), Misterio (de Vicente Leñero), Lola (de María Novaro y Beatriz Novaro), Rojo amanecer (de Guadalupe Ortega y Xavier Robles), Como agua para chocolate (de Laura Esquivel), Sólo con tu pareja (de Alfonso Cuarón y Carlos Cuarón), Cronos (de Guillermo del Toro), El callejón de los milagros (de Vicente Leñero), Cilantro y perejil (de Carolina Rivera y Cecilia Pérez Grovas), La ley de Herodes (de Fernando León, Jaime Sampietro, Luis Estrada y Vicente Leñero), Crónica de un desayuno(de Sergio Schmucler), Cuento de hadas para dormir cocodrilos (de Ignacio Ortiz), El crimen del padre Amaro (de Vicente Leñero), Temporada de patos (de Fernando Eimbcke), El violín (de Francisco Vargas Quevedo), Luz silenciosa (de Carlos Reygadas), Arráncame la vida (de Ángeles Mastretta y Roberto Sneider), Cinco días sin Nora(de Mariana Chenillo), La demora (de Laura Santullo) y El premio (de Paula Markovitch).

Este 2015, la entrega número 57 Ariel se realizará el 27 de mayo en el Palacio de Bellas Artes y entre los guiones originales nominados se encuentran:

Carmín tropical, de Rigoberto Perezcano, que cuenta el regreso de Mabel a su pueblo de origen para hallar al asesino de su amiga Daniela. Esta película ganó el premio al mejor largometraje mexicano en el pasado Festival Internacional de Cine de Morelia.

González, de Fernando del Razo Christian Díaz, estrenada este año en el circuito comercial, cuenta la historia de un hombre desesperado por salir a flote y liquidar sus deudas, que encontrará en la religión el posible camino para salir de sus problemas.

Güeros, de Alonso Ruizpalacios y Gibrán Portela (este último, ganador del Ariel el año pasado junto con Lucía Carreras y Diego Quemada-Diez por La jaula de oro). La gran favorita para muchos, es la película mexicana que más premios nacionales e internacionales recolectó el año pasado, entre ellos el de Mejor Ópera prima en Berlín. Narra el encuentro entre Sombra y su hermano menor, Tomás, quien lo visita en la ciudad de México tras ser enviado allá por su madre, quien ya no lo soporta. En el marco de una huelga en la UNAM, los hermanos emprenden un viaje para encontrar a un legendario músico que escuchaban cuando eran niños.

Guten tag, Ramón, de Jorge Ramírez-Suárez, una película que sorprendió por la excelente aceptación que tuvo entre el público durante su recorrido en las salas comerciales el año pasado. Nos muestra la historia de Ramón, un joven de una ranchería del norte del país, que se niega a ser delincuente y decide buscar a la tía de un amigo en Alemania, quien le dará trabajo.

Y finalmente, La dictadura perfecta, de Luis Estrada y Jaime Sampietro, otra de las películas que robó la atención de la audiencia durante su estreno en cines (la mexicana más taquillera del 2014) y recientemente en la plataforma digital Netflix. En la película, tras un error público cometido por el presidente de la república, una televisora intenta desviar la atención revelando un video que involucra crímenes del gobernador Carmelo Vargas, quien poco después hace un contrato con dicha televisora para cambiar su imagen y convertirlo en una estrella política.

Y aunque a partir del año pasado las categorías del Ariel aumentaron de ternas a quintetas, el apartado de guión adaptado sigue quedándose con tres representantes nominados (curioso que el Ariel comenzó nominado sólo guiones adaptados y hoy son los que menos encontramos). Este año los guiones que compiten por esta estatuilla son las casi desconocidas Canon (Fidelidad al límite), de Mauricio Walerstein, Claudia Nazoa, Federico Reyes Heroles y La fórmula del doctor Funes, de José Buil (basado en el cuento de Francisco Hinojosa), además de la controvertida Obediencia perfecta, de Ernesto Alcocer y Luis Urquiza, basada en el libro Perversidad del mismo Alcocer.

¿Quién ganará?


Artículo para Plot Point.

lunes, 16 de marzo de 2015

La importancia de un buen comienzo




En una escena de Annie Hall (1977), Alvy (el personaje interpretado por Woody Allen) se molesta con Annie (Diane Keaton) cuando ésta llega tarde a su cita en el cine. Un empleado de la sala les dice que la película lleva apenas dos minutos de iniciada, así que no está tan mal, ¿o sí? ¡Pues claro que sí! Alvy hace un berrinche porque ya es demasiado tarde pero Annie no entiende por qué tanto alboroto… ¡sólo se han perdido dos pequeñísimos minutos de la película!

Yo sí que entiendo al pobre Alvy y por eso aplaudo su decisión de irse a otro cine (aunque después deba lidiar allá con un insoportable profesor y su “vasto” conocimiento cinematográfico). Yo también soy de los que tiene que ver una película desde el minuto 0, desde los logos de entrada, si no, NO CUENTA. Cuando la hora de la función se acerca peligrosamente y yo sigo atrapado en el trayecto al cine, detesto escuchar la famosa línea: “¡Si alcanzamos! Son 10 minutos de comerciales”, pues aunque hay mucha certeza en eso (tan solo 5 de esos 10 minutos de publicidad se los chinga el Partido Verde), tengo incluso la necesidad de estar listo en mi butaca para el momento en que se apagan las luces.

Estoy seguro de que Alvy, al igual que yo, no quería perderse lo que hoy conocemos como la Imagen de Apertura gracias al famoso libro ¡Salva al gato! de Blake Snyder. Para mí es muy importante diseñar este momento con suficiente cuidado desde el guión. Se trata de la primera impresión que tendrá el público de tu película y desde ahí puedes dejar claro el género, el tono, el ritmo y el estado de ánimo en el que piensassumergir al espectador.

Dicen por ahí que tienes unas quince páginas de guión para enganchar a tu audiencia, algunos otros dicen que hasta más; incluso la cadena Cinépolis tiene su famosa Garantía en la que, si la película "garantizada” por ellos no te gusta en sus primeros 30 minutos, te regalan un boleto para otra función.

¡Pues las cosa no es así! La película debe sorprender desde el primer plano; desde la primera secuencia. Es el equivalente en la literatura a la primera frase: “En un lugar de la Mancha…”, “Vine a Comala porque…” o “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento…” Estas palabras se quedan contigo para siempre, y no solo porque estuviste obligado a leerlas en la prepa.

Es una idea muy romántica, sí, pero podríamos asegurar que el cine nació con una de esas grandes e inolvidables imágenes con La llegada del tren a la estación, de los hermanos Lumière.

Igualmente, una de mis películas favoritas sorprendió al público con su imagen inicial por allá en 1977 (Qué buen año, ¿no?): en medio de un vasto mar de estrellas emerge la cálida superficie del planeta Tatooine y sus dos soles; una pequeña Nave Rebelde atraviesa el cuadro y poco después una imponente Nave Imperial la sigue, cubriendo casi por completo la pantalla... ¡WOW!

¿Y a qué voy yo con todo esto? Pues a que, estimados y estimadas lectores y lectoras, están ustedes en este momento frente a la Imagen de Apertura de nuestra Revista "Plot Point", un proyecto que emprendí junto con mis compañeros de la generación de guión “Las abuelitas” del CCC a principios de este año, y al que le hemos puesto todo nuestro esfuerzo y cariño. ¡De verdad que sí!

Hemos trabajado en este primer número consientes todo el tiempo de que se trata de la primera impresión que daremos al público. Tenemos la misión de atraparlos desde ahora, ¡no hay una segunda oportunidad!

Por ahí dicen que lo que bien empieza, bien termina. En un proyecto de esta naturaleza pensar en que “termine bien” no es precisamente lo mejor, pero sí nos gusta pensar que aquí, como en las películas “lo que bien empieza, mejor se va poniendo”. O al menos así debería de ser… Y así será, ¡se los prometo!

ABRE DE NEGROS:

INT. PLOTPOINT.MX

El guión de cine como obra terminada es el tema de portada. Divididos en 5 secciones, 22 textos originales escritos por un total de 23 colaboradores, esperan a que el lector de el primer clic y siga leyendo hasta el final.


Columna para Plot Point.

Los guiones ganadores del FICG


México es un país “festivalero”. Desde hace mucho tiempo han convivido aquíun gran número de festivales culturales, y de entre todos ellos, los que están dedicados al cine se han convertido en los grandes favoritos, por lo menos en la última década. Hoy tenemos casi un centenar de estos eventos, en distintos lugares, con distintas temáticas y para todos los gustos. Tan solo el directorio de la Red Mexicana de Festivales Cinematográficos registra actualmente un total de 80 miembros, entre festivales, muestras, foros, mercados, expos y demás proyectos dedicados a promover la cultura fílmica.

¿A qué debemos esta proliferación de festivales de cine? Pues a varias cosas: a que el cine mexicano goza hoy de un “buen estado de salud”, a que en México hay un público particularmente cinéfilo, a que los festivales se han convertido en circuitos alternativos de distribución para muchas películas y, principalmente, a que este tipo de eventos se han vuelto muy valiosos para el sector turístico de distintas entidades.

De todos estos festivales que hoy podemos encontrar, hay uno que vino primero, antes que cualquier otro y en un momento especialmente difícil para el cine nacional: Guadalajara. Nacido en 1986 como la “Muestra de Cine Mexicano en Guadalajara”, el hoy llamado “Festival Internacional de Cine en Guadalajara” (FICG) acaba de concluir su edición número 30, confirmando año con año su relevancia en el circuito festivalero nacional e internacional.

Guadalajara es un festival ENORME. Presenta siempre una amplísima programación con particular atención en las actividades de industria, además de actividades formativas, un encuentro de coproducción y varias secciones oficiales y paralelas. Es por esto que el FICG finaliza siempre cada edición con un palmarés muy extenso.

Por fortuna entre tanto premio aquí no se han olvidado de distinguir con un “Mayahuel” a los mejores guiones de las películas en la competencia oficial, y con la trigésima entrega del FICG recién finalizada, es un buen momento para recordar estos guiones galardonados desde su edición número 22, celebrada en el ya lejano 2007, hasta la fecha:

22º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
Párpados azules (2007)
Guión: Carlos Contreras / Dirección: Ernesto Contreras

23º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
Mataharis (2007)
Guión: Icíar Bollaín y Tatiana Rodríguez / Dirección: Icíar Bollaín

Mejor Guión de Largometraje Mexicano de Ficción
Desierto adentro (2008)
Guión: Laura Santullo y Rodrigo Plá / Dirección: Rodrigo Plá

24º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
Retorno a Hansala (2008)
Guión: Chus Gutiérrez y Juan Carlos Rubio / Dirección: Chus Gutiérrez

Mejor Guión de Largometraje Mexicano de Ficción
Crónicas chilangas (2009)
Guión: Carlos Enderle / Dirección: Carlos Enderle

25º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
Zona sur (2009)
Guión: Juan Carlos Valdivia / Dirección: Juan Carlos Valdivia

Mejor Guión de Largometraje Mexicano de Ficción
Las buenas hierbas (2010)
Guión: María Novaro / Dirección: María Novaro

26º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
El mural (2010)
Guión: Héctor Olivera / Dirección: Héctor Olivera

Mejor Guión de Largometraje Mexicano de Ficción
Abolición de la propiedad (2011)
Guión: Jesús Magaña / Dirección: Jesús Magaña

27º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
El páramo (2011)
Guión: Jaime Osorio / Dirección: Jaime Osorio

Mejor Guión de Largometraje Mexicano de Ficción
Diente por diente (2011)
Guión: Miguel Bonilla / Dirección: Miguel Bonilla

28º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
El efecto K. El montador de Stalin (2012)
Guión: Valentí Figueres y Helena Sánchez / Dirección: Valentín Figueres

29º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
Ciencias naturales (2014)
Guión: Matías Lucchesi y Gonzalo Salaya / Dirección: Matías Lucchesi

30º FICG
Mejor Guión de Largometraje Iberoamericano de Ficción
La delgada línea amarilla (2015)
Guión: Celso García / Dirección: Celso García


Artículo para Plot Point.

lunes, 9 de marzo de 2015

Hablando de guionistas y traiciones...

Lo entiendo muy bien. Escribir como dicen, "con el estómago", es una de las sensaciones más satisfactorias que hay. Aprovechar toda esa emoción acumulada en el cuerpo, canalizarla hacia las manos y expulsar todo sobre la página en blanco. De esta actividad muchas veces salen los textos más honestos, los más vivos y los más memorables. Pero cuando la emoción dominante es tan “barata” como la rabia, el buen escritor debe aprender a controlarse, pues lo que más fácil aparece entonces son las ofensas, las agresiones o las calumnias.

Me había ido a dormir anoche con una sonrisota. En primer lugar porque, justo antes, me eché un episodio más de “Unbreakable Kimmy Schmidt”, la nueva serie de Tina Fey en Netflix; pero sobre todo, porque recién había terminado de escribir los dos textos que firmo en el primer número de nuestra nueva revista digital “Plot Point”. Además de eso, había leído ya todos los otros textos que conformarán la revista este mes (muchas plumas escriben aquí, ¡muchas!) y estaba sinceramente entusiasmado. Ofreceremos contenido de muchísima calidad a nuestros lectores, no cabe duda. Estoy muy orgulloso de este proyecto. Desperté hoy con la idea de hacerme un café, leer la obra de Chejov que analizaríamos más tarde en clase de Literatura Dramática e irme a la escuela a encontrarme allá con esos buenos amigos con los que emprendí la aventura de esta gran revista. Pero el tono del día cambió por completo.

Aarón Romera había publicado una nueva entrada en su famoso blog “El inquilino guionista”, la cual yo protagonizaba bajo el título “La traición al guionista”. No creo que haya una palabra peor con la que puedas ser relacionado. Empecé a leer. No pude acabar ni el primer párrafo la primera vez. Nunca antes había experimentado este tipo de malestar. Me afectaron mucho esas palabras, debo aceptarlo. Esas palabras escritas, evidentemente, bajo el mal consejo de la rabia. Lo malo aquí es que yo no alcanzaba (ni alcanzo aún) a entender el origen de tanto encabronamiento. No tiene ningún sentido. ¡Ninguno!

A principios del año, Aarón me llamó para platicarme de sus planes con El inquilino guionista, quería que yo fuera parte de ellos. Que juntos diéramos el siguiente paso de ese proyecto. Yo me emocioné mucho y empecé a sacar un montón de ideas. (Sí, era YO el de las ideas). Le dije que para la próxima reunión le tendría una propuesta concreta para volver El inquilino.. una página más en forma, con contenido original sobre guión. Aarón incluso me pidió que invitara a quien quisiera al proyecto, que yo mismo armara mi equipo, y pensé inmediatamente en mis compañeros de guión del CCC, mis estimadas “abuelitas”. Hablé con ellos sobre esto, lo preparamos bien y poco después nos reunimos TODOS con Aarón para presentarle la propuesta de la entonces llamada “Revista El inquilino” (éramos ocho personas ahí presentes, seis de mi equipo y dos de El inquilino…). ¡Aarón odió la idea! Dijo que no era lo que quería para su página, que él buscaba más la formación de una especie de “agencia” de noticias de guión en español, que actualizara muchísimo todos los días. Nuestra propuesta era una revista bimestral mucho más tradicional, con un tema de portada, distintas secciones, entrevistas, ensayos, crónicas, artículos de investigación, etc. Aarón dijo que era un formato “anticuado”, pero que si queríamos hacerlo nosotros, lo hiciéramos por nuestra cuenta. Y eso pasó. Habíamos invertido ya tanto tiempo en el proyecto que decidimos no botarlo y llevarlo a cabo por nuestro lado. Y así nació “Plot Point”, sin nada oculto, ni traición alguna. Los seis de mi equipo le dejamos claro a Aarón en esa misma reunión que no podíamos apoyar un proyecto de noticias de guión tan demandante como el que él buscaba en ese momento (su idea era volver guionnews.com un periódico), pues todos teníamos muchos otros compromisos, además de que seguimos en la escuela.

En ese mismo tiempo, yo me reunía con Aarón frecuentemente para trabajar con él en un guión. El origen de este guión era una sinopsis de cuatro cuartillas que él había escrito con alguien más. En algún momento del año pasado, cuando Aarón me conoció en el taller que impartió Gibrán Portela (organizado por El inquilino guionista), él me buscó para decirme que le gustaría escribir este guión conmigo, y yo acepté. En una de estas últimas reuniones que tuvimos incluso me llegó a preguntar: “¿Y sí van a hacer la revista?”, y yo, con toda la claridad del mundo le dije siempre: “SÍ”. Él lo sabía. “Plot Point” NO apareció de la nada frente a él este fin de semana.

En su entrada de blog, Aarón también menciona un guión. Esta parte es muy confusa para mí. ¡De verdad que no entiendo nada! Supongo que se refiere a ese guión en el que estábamos trabajando juntos, pero avanzamos muy poco en él, todo sobre apuntes y a nivel de argumento. Nunca llegamos a escribir siquiera un encabezado de escena. ¿Y ahora dice que me lo robé y lo vendí? O algo así, ¿no? De verdad no entiendo. Nunca he vendido un guión en mi vida, ni conozco productores, ni los he buscado (¿dónde los encuentra uno? ¿en Google Maps?), ni tengo contactos en el IMCINE, ni NADA de eso… es más, todavía desconozco todo sobre el tema ese de “cuánto cobrar por un guión”. Si realmente, después de tanto esfuerzo, lograra la producción de alguno de mis guiones, sería uno de esos que están en mi cajón, proyectos personales a los que tanto cariño les tengo y con los que siento una verdadera conexión emocional, no esa comedia extraña que escribía con él y a la que, sinceramente, todavía no le agarraba bien la onda. No soy un aprovechado ni ventajoso como me presenta ese texto. Trabajé por cinco años organizado un festival en Celaya donde nunca recibí un peso a cambio (pero sí perdí varios). Hasta la fecha no he ganado dinero como guionista. Hoy vivo aquí y como gracias al dinerito que mis papás me depositan cada semana mientras sigo en la escuela. Ahí sí que perdió la cabeza este señor, parece que no me conociera en lo absoluto, que hablara de alguien completamente diferente, alguien a quien yo tampoco conozco.

Además menciona un festival de guión que al principio también me confundió. Hasta mi segunda lectura comprendí que habla de otra cosa aquí, de otra “traición” de la que fue “víctima” el año pasado. Supuestamente yo ahí ya no pinto, pero igual me sacó de onda porque al mismo tiempo que rechazaba nuestro proyecto de revista en aquélla junta, sí se interesaba por otro que yo le presenté (ese mismo día, inmediatamente después) para una Convención de Guionistas. Este proyecto fue una idea mía que quise proponerle para sustituir su evento llamado “La noche del guión” este año y así ofrecer una experiencia más completa, más extensa y más formal. En algún momento yo decidí abandonar también este proyecto porque dentro del pequeño equipo que estaba trabajando en él se suscitaron algunos problemas que yo asumí como un mal síntoma y que terminarían por causarnos conflictos más graves en el futuro. Cuando esa vez le expresé mis dudas y dije que no continuaría (por facebook) me atacó y, aunque traté de hacerle entender mi decisión (incluso le propuse hablarlo personalmente), siguió con sus ataques, por lo que simplemente dejé de responder. Por eso dice que “desaparecí”. No es cierto. Yo aquí estoy, aquí sigo, en mi misma casa, en la misma escuela y con los mismos planes. Incluso seguía dándole “like” a algunas publicaciones suyas en El inquilino guionista, como siempre. Es increíble el daño que puede causar no responder un inbox en facebook.

Insiste también con que yo no tengo talento alguno, que vivo de absorber las ideas de los demás. ¿Por qué entonces me invitó a escribir con él y a formar parte de una nueva etapa de "El inquilino"? La verdad es que yo nunca invitaría a una persona sin aptitudes ni al menos un poquitito de talento a sumarse a alguno de mis proyectos . Es ridículo, ¿no?

Para mí ser guionista todavía sigue siendo un sueño, uno que muy probablemente termine junto con este año, cuando salga de la escuela y la ilusión desaparezca. Entonces, si se cumple eso de “origen es destino”, yo volveré a mi pueblo, y si las cosas van bien, volveré a dar clases de cine a chicos de prepa y a emborracharme de martes a sábado; si no sale tan bien, quizás aprenda a hacer gorditas de queso o cacahuates en vinagre (máximo aporte culinario de Cortazar, Gto. al mundo). Y es que no he vendido ningún guión como él dice, ni siquiera sé cómo hacerlo, me falta ese TALENTO.

viernes, 20 de febrero de 2015

COLUMA: ¿Quién ganará el Oscar?


¡Llegó el momento! La Academia de Hollywood (AMPAS) hará entrega de su famosa estatuilla Oscar este domingo en su ceremonia número 87, en el Dolby Theatre de Los Ángeles y con el actor Neil Patrick Harris como anfitrión.

Muy pronto este año la temporada de premios cinematográficos arrancó “oficialmente” con los Golden Globes (premio de la prensa extranjera en Hollywood) y le siguieron un montón de galardones más, los cuales nos permiten ver a estas alturas, con un poco más de certeza, quiénes serán los ganadores del preciado Oscar este 2015.

Hay que empezar recordando que este año hay algo especial: dos claras favoritas que compiten casi una a una por los premios mayores, “Birdman” (de Alejandro G. Iñárritu) y “Boyhood” (de Richard Linklater). Esto a pesar de que las más nominadas son “Birdman” y “The Grand Budapest Hotel”, con 9 nominaciones en total cada una (“Boyhood” reúne sólo 6). Al principio, con los resultados de los Golden Globes y posteriormente del BAFTA, “Boyhood” parecía la más fuerte contendiente, pero también vimos a “Birdman” cosechar muchos otros premios, entre ellos el principal del Sindicato de Actores y el de Directores, con un perfil mucho más cercano al de los miembros de la Academia, inclinando así la balanza a su favor.

Por tanto, me atrevo a compartirles mis siguientes “predicciones”, que no son más que un “tanteo” de acuerdo a cómo han salido las cosas:

En la categoría de Mejor Guión Adaptado creo que ganará Graham Moore por “The Imitation Game”, aunque quisiera que lo obtuviera Damien Chazellepor “Whiplash”. El Mejor Guión Original será para Wes Anderson y Hugo Guinness por “The Grand Budapest Hotel”. Si me equivoco, es porque ganó “Birdman” y su combo de 4 guionistas (entre ellos Iñárritu).

Gabriel Serra Arguello debe (sí, ¡DEBE!) ganar el Oscar a Mejor Cortometraje Documental por “La Parka (The reaper)”. ¡Vamos México! ¡Vamos CCC!

Para Mejor Música Original creo que los cinco nominados hicieron un gran trabajo, pero al parecerel ganador será Jóhann Jóhannsson por “TheTheory of Everything” (un músico que me está gustando mucho, por cierto). Aunque Alexandre Desplat (doblemente nominado este año) por “TheGrand Budapest Hotel” estaría bien, pero eso sí, el MEJOR para mí es el estupendo trabajo de Hans Zimmer en “Interstellar”. ¡Dénselo a él, no sean así!

La Mejor Película en Lengua Extranjera será “Leviathan”, de Rusia. Si no, “Ida”, de Polonia.

El Mejor Director de Fotografía será, por segundo año consecutivo, Emmanuel “el Chivo” Lubezki, por “Birdman”. ¡GRANDE!

La Mejor Película Animada debió ser “The Lego Movie”, pero como no fue siquiera nominada (¡una terrible injusticia!), espero que al menos “Everythingis Awesome” gane Mejor Canción Original. En cuanto a largometraje animado, ganará “Big Hero 6” (espero) o “How to Train Your Dragon 2”.

La Mejor Actriz de Reparto será Patricia Arquette por “Boyhood” y el Mejor Actor de Reparto, J.K. Simmons por “Whiplash”. Mejor Actriz: JulianneMoore, por “Still Alice”. Mejor Actor: Eddie Redmayne, por “The Theory of Everything”, o Michael Keaton por “Birdman” (¡Vamos Keaton!).

En la categoría de Mejor Director ganará Alejandro G. Iñárritu por “Birdman” (segundo director mexicano en ganar este premio y de manera consecutiva). Si esto no pasara, es porque se lo llevó el texano, ya saben quién.

Y finalmente, el Oscar a Mejor Película será para “Boyhood”.

Las categorías técnicas no las consideré, aunque creo que muchas las ganará “The Grand Budapest Hotel” (Diseño de Producción, Maquillaje y Peluquería, etc.), y hay por ahí otro posible Oscar para un mexicano, Martín Hernandez, por Mejor Edición de Sonido en “Birdman or (the unexpectedvirtue of ignorance)”.

¿Ustedes qué opinan? ¿Coinciden con estas “predicciones”? ¿Cuáles son sus películas favoritas?


Columna para: Guanajuato Informa

martes, 30 de diciembre de 2014

COLUMNA: Lo mejor del cine en el 2014


Diciembre no solo es el mes de las fiestas, la familia, la comida en exceso, el recalentado eterno y el olor a ponche, ¡También es el mes de las listas!

En estos días vemos por aquí y por allá cómo todo mundo enlista los sucesos más relevantes del año que termina, los personajes que lo protagonizaron, las imágenes que más impactaron, las canciones que más se escucharon, las celebridades que más brillaron, y un larguísimo etcétera. Uno termina fastidiado, la verdad, pero aún así es casi irresistible visitar alguna que otra para echar un vistazo al pasado inmediato.

De todos los ejemplos que mencioné, ninguna categoría de listas es tan importante como la de películas… ¡NINGUNA, he dicho! Y de esas hay una infinidad por ahí, muchísimas (quiero decir “¡Chingos!”, pero no sé si se pueda). Todos y cada uno de los cinéfilos nos sentimos con la suficiente autoridad para decirle al mundo (bueno, a nuestros amiguitos de Facebook) cuáles fueron las mejores películas del año. Porque nuestra palabra es la ley, cómo no.

Yo comencé a hacer estos listados por allá del 2010 en mi blog personal, y al principio, me sentía el gran crítico, las películas que yo mencionaba ahí eran las mejores y punto. Inicié compartiendo un TOP 15, que luego amplié a 25 y terminé publicando hasta 30 títulos el año pasado. Y es que pronto me fui dando cuenta de que no soy ningún crítico (y ni ganas tenía de serlo), que ni siquiera me gustan todo tipo de películas y que mi opinión ha sido siempre muy personal y pocas veces objetiva. Así que me relajé un buen. Ya no la llamo TOP, ni “Lo mejor del año”, sino simplemente “Mis películas favoritas”.

Este año mi lista vuelve a incluir 25 títulos. Estupendas películas todas y cada una de ellas, que espero hayan visto (o puedan ver en algún momento), y de las cuales pensaba hablar un poquito en un principio, pero como no quiero jugar más al gran conocedor, además de que me extendería demasiado, las mencionaré y ya…. (Redoble de tambores):

(Especial) Prisoners (Dir. Denis Villeneuve)
25. The Hobbit: The Battle of the Five Armies (Dir. Peter Jackson)
24. Noé (Dir. Darren Aronofsky)
23. Clouds of Sils Maria (Dir. Olivier Assayas)
22. The Salt of the Earth (Dir. Juliano Ribeiro Salgado & Wim Wenders)
21. Is the man who is tall happy? (Dir. Michel Gondry)
20. Guardians of the Galaxy (Dir. James Gunn)
19. X-Men: Days of Future Past (Dir. Bryan Singer)
18. Dawn of the Planet of the Apes (Dir. Matt Reeves)
17. Los insólitos peces gato (Dir. Claudia Sainte-Luce)
16. Güeros (Dir. Alonso Ruiz Palacios)
15. The Lego Movie (Dir. Phil Lord & Christopher Miller)
14. White God (Dir. Kornél Mundruczó)
13. La Jaula de Oro (Dir. Diego Quemada-Díez)
12. The Wolf of Wall Street (Dir. Martin Scorsese)
11. Tom à la Ferme (Dir. Xavier Dolan)
10. Her (Dir. Spike Jonze)
9. Maps to the Stars (Dir. David Cronenberg)
8. Gone Girl (Dir. David Fincher)
7. Two Days, One Night (Dir. Jean-Pierre Dardenne & Luc Dardenne)
6. Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance) (Dir. Alejandro G. Iñárritu)
5. Nebraska (Dir. Alexander Payne)
4. Boyhood (Dir. Richard Linklater)
3. Whiplash (Dir. Damien Chazelle)
2. The Grand Budapest Hotel (Dir. Wes Anderson)
1. Interstellar (Dir. Christopher Nolan)

Aclaraciones: mi lista contiene películas del 2014 o estrenadas en México este año en circuitos comerciales, muestras y festivales. “Prisoners” es una película del 2013 estrenada en nuestro país ese mismo año como “Intriga” (¡Iugh!), pero que yo apenas vi a hace unos meses, por eso la puse como “especial”.

Y para finalizar, les comparto una lista con las películas que más me encontré en las listas de lo mejor del 2014 pero que yo no he visto, para no dejarlos nomás con mis recomendaciones y echarles ojo en cuanto podamos, ¿No?:

Under the Skin (Dir. Jonathan Glazer
Relatos Salvajes (Dir. Damián Szifrón)
Kis uykusu (Winter Sleep) (Dir. Nuri Bilge Ceylan)
Leviathan (Dir. Andrey Zvyagintsev)
Snowpiercer (Dir. Bong Joon-ho)
Mommy (Dir. Xavier Dolan)
Edge of Tomorrow (Dir. Doug Liman)
Only Lovers Left Alive (Dir. Jim Jarmusch)
Nightcrawler (Dir. Dan Gilroy)
Ida (Dir. Pawel Pawlikowski)
Mr. Turner (Dir. Mike Leigh)
The Wind Rises (Dir. Hayao Miyazaki)
Adieu au langage (Dir. Jean-Luc Godard)
Foxcatcher (Dir. Bennet Miller)
Wild (Dir. Jean Marc Vallé)
Workers (Dir. José Luis Valle)

¡Un muy exitoso y feliz 2015 para TODOS!

Columna para Guanajuato Informa